Dormir y ver qué sucede mañana



Dormir y ver qué sucede mañana

Pasan las horas, afuera llovizna. No hay truenos, sólo el sonido del viento se escucha. Indudablemente, no hay gente en los medios de comunicación, nadie ni nada responde a los intentos de comunicación.

Al fin, en medio de la monotonía, se apodera brutalmente de este personaje el sueño.

De repente se escucha un grito que rompe el silencio como desgarra una oscura noche un relámpago.

Un grito que decía simplemente -“¡Noo…!” se escuchó a lo lejos, pero no tan lejos...

El corazón palpita… no obstante, al contrario de haberse sobresaltado bruscamente, sin poder controlar la conciencia se borra en un profundo sueño ¿un desmayo? No. Se trata de un sueño más largo que nunca... que no lleva a buen fin.
 

FIN

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